jueves, 23 de enero de 2014

La Comandancia de los Santos Lugares


POR EL DR. CARLOS A. DE SANTIS
Los acontecimientos civiles y militares desarrollados en nuestro país, fueron innumerables y muchos con un mismo objetivo: independizar nuestro territorio y sostener nuestra soberanía. Ello, no se logra con una simple reunión de cabildantes o una suma de voluntades escritas en un papel, sino con hechos concretos, que sucedieron mucho antes del 25 de mayo de 1810 y que continúan aún en nuestros días. Cuando hablamos de historia, debemos tener en cuenta que "repensamos los acontecimientos sucedidos en el pasado", que por supuesto no hemos vivido; y para transmitir los mismos a otras personas con clara honestidad y verdad histórica, debemos valernos de fuentes escritas por hombres probos y sinceros, caso contrario estaríamos expresando verdades a medias, ímprobas y falsas. En ese camino, también debemos comprobar que el historiador del cual nosotros tomamos los conocimientos del pasado, haya realizado las pesquisas suficientes, para afirmar y trasmitir su relato. Es decir, haber recurrido a los antecedentes idóneos para sostener su dictamen, y la suficiente adecuación a un método histórico con aportes suficientes y necesarios de las ciencias auxiliares como la antropología, la sociología, etc. En su defecto u omisión, estaríamos novelando el pasado, interpretando erróneamente el presente y planificando el futuro falaz. Uno de esos actos concretos para la defensa de nuestro territorio soberano e independiente, sosteniendo con las acciones las ideas de mayo y del 9 de Julio de 1816, fue la creación hace 170 años (1840) del Cuartel Gral de los Santos Lugares de Rosas. El historial desarrollado en el primitivo pago de los Santos Lugares de Rosas anteriormente llamado el Pago de la Virgen, o terrenos de la Merced, fue muy importante. Allí se desarrollaron muchos acontecimientos, entre los cuales podemos mencionar: la Posta que sirvió de albergue en 1813 a los ejércitos patriotas del Libertador San Martín y sus granaderos a caballo; en 1816 se estableció el Cuartel de los Chacareros al mando del comandante Conejo y Amores; se radicaron las congregaciones de los Padres Franciscanos y Mercedarios; el 1º de agosto de 1806 se produjo el Combate de Perdriel; en 1821 se establece el Correo Nacional de Campaña; en 1823 se crea la escuela Pública para varones de los Santos Lugares; en 1825 se funda la parroquia bajo el patrocinio de "Jesús Amoroso"; el día 10 de diciembre de 1824, en la chacra Pueyrredón, (actual "Museo Histórico José Hernández") nace nuestro inmortal periodista, poeta, escritor, político y soldado de la Confederación Argentina: Don José Hernández; el 25 de marzo de 1836 se funda el pueblo "Santos Lugares de Rosas". En el orden nacional, a partir del año 1838 se presentaron severas amenazas para la estabilidad del gobierno y la integridad territorial de la Confederación Argentina, que inquietaron al pueblo y sus autoridades y que pusieron en peligro la soberanía nacional (recordemos que Rosas fue gobernador de Buenos Aires, a cargo de las relaciones exteriores de la Confederación desde 6 de diciembre de 1829 hasta 1832 y del 7 de marzo 1835 al 3 de febrero de 1852). Es decir que Rosas, en las circunstancias descriptas estaba ejerciendosu segundo mandato de gobierno. En ese contexto, a los fines de poder ubicarnos con precisión histórica, podemos citar algunas circunstancias que nos describen la situación imperante en ese momento:
a) El bloqueo del Rio de la Plata por la escuadra Francesa.
b) La invasión de Juan Galo Lavalle. Los expatriados unitarios en Montevideo y el general Fructuoso Rivera que había usurpado el gobierno de la Banda Oriental a su legítimo presidente el general Oribe, aprovecharon la presencia de las fuerzas francesas, arman los ejércitos que al mando de éste y de Lavalle invadirían el litoral argentino a partir de 1839 (Primera Coalición de fuerzas unitarias-extranjeras).
c) La agresión del mariscal Santa Cruz: las pretensiones expansionistas impulsadas por el dictador de la Confederación Peruano-Boliviana, mariscal Santa Cruz, precipitan la guerra librada contra la Argentina y Chile.
d) La Rebelión de los Hacendados: en el año 1839, en el sur estalla la rebelión de un grupo de hacendados de las zonas de Dolores y Chascomús, en combinación con Lavalle y el apoyo de las fuerzas francesas.
e) La conspiración de Maza en Buenos Aires.
f) La sublevación de Berón de Astrada.
g) La Coalición del Norte: en el año 1840, las aciagas secuelas, fueron con epicentro en Tucumán, el levantamiento unitario conocido como "Coalición del Norte", con el asesinato del gobernador federal Heredia y la simultánea invasión de la provincia de Buenos Aires por el ejército de Lavalle apoyado por la escuadra francesa. Todo esto no hacía otra cosa que confirmar aquel sonado "plan de sangre y escándalo" denunciado por el ministro argentino en Londres a fines de 1834 y que comenzara, en la práctica, con el asesinato de Facundo Quiroga en 1835. En esta situación, el entonces gobernador de Buenos Aires y encargado de las Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina, brigadier general Don Juan Manuel de Rosas, se ve obligado a adoptar extraordinarias medidas de defensa y a retomar también la iniciativa,comenzando entre otras disposiciones por estructurar un fuerte asentamiento de instrucción,rearme, remonta y reclutamiento permanente del Ejército. El lugar estratégico Ante el avance de Lavalle con 2500 soldados veteranos bien armados y apoyado por las fuerzas francesas, Rosas manifestó: "El hombre se nos viene y lo peor es que se nos viene sin que podamos detenerlo". Analizada la situación, y compenetrado de la gravedad de la situación, Rosas imparte órdenes
a las unidades y guarniciones para concentrarlas en un determinado punto estratégico, que sería el antiguo pago de los Santos Lugares, que el gobernador conocía desde hacía años. El sitio mencionado, era un incipiente pueblo de campaña con posta y cruce de caminos hacia el norte y el oeste del país; y en el cual existían dos grandes construcciones -una de las cuales había sido utilizada como cuartelque estaban a disposición del gobierno, desde las expropiaciones realizadas por Bernardino Rivadavia, (Padres Mercedarios) con motivo de la "reforma eclesiástica". El 16 de agosto de 1840 las fuerzas militares de la Confederación Argentina se instalan en "Los Santos Lugares de Rosas" (Hoy Gral. San Martín), y Rosas asume personalmente la conducción de la comandancia; previo a ello, delega el mando gubernativo de Buenos Aires a su ministro Dr. Felipe Arana. En dicho campamento se convocó a las milicias rurales del sur que debería reunirse con los veteranos (parte de los batallones Guardia Argentina,Serenos y piquetes de vigilantes) y algunos Cívicos de la ciudad. La estrategia planificada era la de encerrar al -autodenominado- ejército libertador entre las tropas de la confederación,las milicias de Garretón en San Nicolás, las de Pacheco en Salto, y las de Vicente González en Monte. Asimismo, ante un posible desembarco de las tropas francesas en el sur, ordenó a Prudencio Rosas a cubrir con sus tropas las zonas de Quilmes, Ensenada y Magdalena. La defensa de Buenos Aires quedó a cargo de Mansilla, Soler y Ruiz Huidobro con la mayor parte de los Cívicos. Asimismo se planificó la defensa de la Plaza de la Victoria y la Sociedad Restauradora (La Mazorca) organizó cantones en los balcones en el norte y oeste de la ciudad, en La Recoleta y la Quinta de Lorea. En breves días de la llegada del brigadier a Los Santos Lugares o Chacra de Caseros, se adaptaron las edificaciones existentes, se construyeron barracas, reparos para tropas, corrales para las caballadas, se preparó el arsenal y se acumuló armas, pólvoras, y cañones. También se continuó con la plantación de arboles frutales, el sembrado y cosecha de trigo, la elaboración del pan, que mediante carretas tiradas por bueyes, se entregaban en pulperías, tahonas y en diversas ciudades, incluso Buenos Aires. Asimismo se continuó el sembrado y almacenamiento de alfalfa para alimento de caballos y bueyes. Rosas, previa evaluación eligió personalmente a los oficiales, suboficiales y su estado mayor, supervisando la instrucción de los reclutas y los trabajos generales de la Comandancia. En poco tiempo había conseguido reunir 5.000 hombres de caballería bien montados y disciplinados, además de sumar una artillería e infantería significativas. También designó como jefe-encargado de dicho campamento al sargento mayor don Antonino Reyes. En ese camino, y con la prontitud el caso, mandó construir habitaciones adecuadas para su alojamiento, debido al prolongado tiempo de debería permanecer en el mencionado cuartel general. Estas instalaciones quedaron ubicadas como a cien varas al norte de los edificios del cuartel. Las principales construcciones que utiliza Rosas, componen el único edificio que perduró intacto y al que con el tiempo - antes y después de Caseros- la denominaron "Casa de Rosas". La instalación del cuartel posibilitó el crecimiento poblacional del lugar y una multiciplicidad de actividades, como nuevos asentamientos humanos, locales comerciales, pulperías, etc. El nuevo campamento fue el más importante centro militar de la Confederación Argentina. En el mismo se realizaba el reclutamiento y la instrucción; fue arsenal y taller general del ejército federal. El edificio principal consistía en lo que había sido la capilla de los padres mercedarios, a la cual se le denominaba "La Crujia", en virtud que la misma tenía un pasillo o corredor largo que daba acceso en ambos lados del mismo, a las habitaciones donde los sacerdotes realizaban su retiros espirituales. La entrada al campamento era por la actual Avda. Pte. Perón y Ayacucho, continuado por un largo camino que llegaba al centro de la Comandancia, rodeados de arboles y prados, con similitud a las plantaciones del denominado "Caserón de Rosas" ubicado en San Benito de Palermo. Las edificaciones podemos describirlas a grandes rasgos, con más de veinte habitaciones para alojamiento de las tropas, oficiales, maestranzas, depósitos, capilla y cárcel. Tenía tres patios, que se comunicaban mediante un pasadizo, donde se encontraban las habitaciones de los jefes y oficiales, la capilla y la guardia. En el segundo patio se encontraban las cuadras de las tropas y al otro costado el sector de maestranza, y a varios metros al fondo los calabozos y el arsenal. El tercer patio era el de las ejecuciones. La casa para alojamiento de Rosas estaba integrada por dos grandes habitaciones, una como de diez varas de largo, con una estufa en la pared y otro como aposento, con puerta vidriada en medio de ambas. Toda la construcción en material cocido, con paredes dobles circunvaladas por un corredor sostenido por pilares de patina y bajo cerco de pared francesa, con dos portones, uno al sur y otro al norte. Se proveía de agua mediante su extracción del pozo de balde. Integraban asimismo el mencionado alojamiento, un aparte para oficina, ranchos, galpones, cocina y hornos. José Ramos Mejía en su libro "Rosas y su tiempo" manifiesta: "Santos Lugares parecía una pequeña ciudad industrial. Aproximadamente seis mil hombres habría allí, a la par de los soldados, obreros, mecánicos y aprendices. Grupos numerosos de mujeres condenadas por delitos correccionales, las esposas y queridas de la tropa ocupándose en trabajos de sastrería y costura, bajo la dirección de un gallego Callegas, asmático y por ende renegón… La carpintería era dirigida por un obrero de San Fernando Nogueiras de apellido; y la herrería por Lobatón cuya especialidad eran los grillos gruesos y pesados y largas moharras pampas flamígeras de las lanzas federales. Bonifacio Doistua, un asturiano silencioso y de gigante estatura, sargento del famoso batallón "Nueva Creación", al mando de Antonino Reyes, era un armero muy trabajador, y se esmeraba para transformar la vieja y desvencijada tercerola, enviada por el comandante de campaña, en un perfecto instrumento de guerra…. En ningún campamento o juzgado se utilizaba un objeto sin venir a las Usinas de Santos Lugares ….a experimentar su renovación o consagrar su definitiva inutilización. Basta decir que las viejas vainas de sables, las hojas rotas y melladas tenían que pasar por las manos de Doistua, de donde salían convertidas en excelentes machetes para la policía rural o en cuchillos y punzones para usos industriales; sin arte o pretenciosas cinceladas, si se quiere, pero aquella solidez y fidelidad que era lo único que le exigía Rosas”. En esta histórica Comandancia de la Confederación, no solo se vivieron acontecimientos de carácter provincial y nacional, sino otros que trascendieron el plano internacional; entre varias podemos citar, el 31 de octubre año 1840, el acto de ratificación de la Convención denominada "Arana-Mackau" entre Francia y el gobierno de la Provincia de Buenos Aires (encargado de la Relaciones Exteriores de la Confederación) como también la visita en varias oportunidades de destacadas personalidades civiles, militares y diplomáticas, como fue la excursión realizada a Santos Lugares por Lord Howden en compañía de Manuelita Rosas y gran comitiva. Instalado en la Comandancia, Rosas proveyó el abastecimiento de provisiones de guerra y alimentos a dos ejércitos: el de Operaciones de Echague y el de Vanguardia de Oribe (presidente legal de la República Oriental) y ordenaba los movimientos como director general de la Guerra. Asimismo, albergó en sus calabozos al ex sacerdote L. Gutiérrez y su amante Camila O´Gorman, en los días previos a su fusilamiento, el día 18 de agosto de 1848. La orden la impartió Rosas previa consulta a los distinguidos juristas de la época: Dalmasio Vélez Sarsfield Lorenzo Torres y Baldomero García; las opiniones y el veredicto se basaron en el Fuero Juzgo, el código gregoriano y las leyes recopiladas de Indias. Fue un delito privado, no político, juzgado por las leyes de entonces, deformado en sus principios, como otros tantos, por los enemigos de Rosas. Podemos rescatar de la historia, que la denominada Guerra del Paraná (1845), el 1 de enero de 1846 Tonelero y Acevedo (Barrancas), el día 9 de enero San Lorenzo y el 2 de abril la batalla del Quebracho, fue dirigida por Rosas desde este cuartel general. En el año 1852, la derrota del ejército de la Confederación Argentina, en la batalla de Caseros, por la Alianza de Urquiza con el ejercito del Imperio del Brasil, cambia el rumbo de la historia argentina y el proyecto de país. En consecuencia, la casa es abandonada durante un tiempo, previa ejecución mediante armas de fuego y ser degollados muchos de los oficiales que se encontraban en el cuartel, por las fuerzas del ejercito invasor. Las división brasileña al mando del Marquez de Souza acampa en el cuartel de los Santos Lugares para después continuar con su ingreso triunfal a la Ciudad de Buenos Aires de la mano de Justo José de Urquiza. Para la histórica casa, comenzaba otra etapa de su existencia, que será relatada en la segunda parte de este artículo, que comprende desde el año 1853 hasta nuestros días, con la presencia del actual "Museo Histórico Regional Brig. Gral. Don Juan Manuel de Rosas de Gral. San Martín", y “Las Huellas de la Historia en la Casa de Rosas".

4 comentarios:

  1. me gusta pero falta el Profesor Jaime Gonzales Polero que armo todo. el trabajó y dejó su vida.-e
    El olvido es perro.-

    un viejo amigo.-

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  2. El Zorro de Billinghurst18 de agosto de 2011, 19:52

    Sr. anonimo autodenominado "viejo amigo". El Dr. De Santis tiene un inmenso aprecio por Jaime Gonzalez Polero -de quien es sucesor- y si Ud. se tomara el trabajo de leer el Periodico El Gran Americano o de concurrir a los actos del Instituto verá que nunca deja de rendirle homenaje. Sin duda pronto habra un articulo en su memoria.
    Los perros no olvidan, los que olvidan son los imbeciles que sobran en la Argentina.

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  3. esto era una tapera y el Dr. Ivoskus y la Dra naim lo convirtieron en un modelo. Falta cambiar el nombre del museo y carton lleno. Les parece "Museo Regional Camila y Uladislao"

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  4. Debe ser denominado Museo Dr. Ivoskus y erigirse un monumento de diez metros de alto a tan grande hombre.

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