Mostrando entradas con la etiqueta Moreno Mariano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Moreno Mariano. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de abril de 2014

Mariano Moreno

Por el Prof. Jbismarck

Ernesto Palacio se expresó sobre los enfrentamientos en el seno de la Junta que llevaron a la derrota política de Moreno, con la consecuencia de poner en peligro el destino de la revolución. Dirá Palacio sobre el impulsivo estilo de Moreno: ” La fracción timorata de la Junta se escandalizaba por la audacia de esas expresiones y prefería esperar y contemporizar”:  La opción ante la cual se encontraron los hombres de Mayo era avanzar en las conquistas obtenidas, o permitir, como ocurrió, que los realistas se recompusieran de los primeros golpes.  Jorge Abelardo Ramos escribio: “Mariano Moreno, será la figura de rasgos más acusados; este joven enérgico, tan astuto como ardoroso, que revelará en pocos meses una intuición política asombrosa para su edad y su medio, será el mas grande revolucionario de su época, el que disfrutará más efímeramente el poder y sobre quién la gloria se ensañará como en pocos para volver irreconocible su verdadero programa”.   
Ramos señala uno de los temas más graves de nuestra historia, como es su desfiguración sistemática, lo que ha motivado que los argentinos estemos impedidos de conocer cabalmente la tarea desplegada por hombres de la talla de Moreno. El liberalismo que impregna la versión oficial de la historia argentina fue expresada por Mitre y sus seguidores, los que debieron recurrir a la deformación del pensamiento de Moreno o San Martín para hacerlos aparecer como más proclives a las ideología mitrista.   
Norberto Galasso también reivindicó la figura de este revolucionario: “ El Moreno de 1810 dista mucho de ser un bibliófilo ajeno a su tiempo ... Ha bebido las enseñanzas de los revolucionarios europeos en aquella rica biblioteca del Alto Perú. Peno no se enajena en ellas. No incurre en el error de esos ‘jóvenes afrancesados’ que años más tarde recitan discursos progresistas mientras traicionan el país apoyando una invasión extranjera”.  
En cambio, José María Rosa expresó un concepto totalmente contrario: “Era un intelectual del tipo de quienes tratan de amoldar la realidad a los libros: sus ideas políticas las había recogidos de lecturas que le despertaban una fe hondísima”.   
Hugo Wast lo considero un demagogo, en contraposición con Saavedra: "En el seno de la Junta, Moreno representaba la demagogia liberal contra la tradición católica y democrática que encarnaba Saavedra. Por eso, los modernos demagogos, los masones, los anticatólicos en cualquier partido en que militen (socialistas, comunistas, etc.) descubren en Moreno su primer antepasado en la historia argentina". Federico Ibarguren tambien descalificó al editor de La Gaceta. 
Algunos contemporáneos suyos escribieron: Tomás Guido  dijo: ” Pero estaba reservado al doctor Moreno simbolizar en su persona el espíritu de una grande regeneración. Elocuente... Ardiente... republicano, gozaba de una facilidad sorprendente para la expedición de los negocios de la administración. Su vasta inteligencia abrazaba todas las peripecias de una situación erizada de dificultades... Obrero infatigable en la organización... comprendió su misión sublime y con firmeza incontrastable arrostró las preocupaciones, atacó los abusos y sentó las bases de la República Argentina”.   
Domingo Matheu era otro protagonista que lo conoció en profundidad  por haber sido compañero en la Junta, lo retrató así: “... Moreno (era) el verbo irritante de la escuela, sin contemplación a cosas viejas ni consideración a máscaras de hierro”.  Era un político práctico que no estaba atado a ninguna doctrina que no fuera el bienestar de sus patria y su gente, los criollos e indios olvidados por el viejo sistema colonial. Tradujo el Contrato Social de Juan Jacobo Rousseau, pero utilizó las enseñanzas del pensador francés sólo en la medida que le sirviesen para luchar por sus objetivos de obtener la igualdad de derechos de las colonias americanas. El capítulo referido a la religión no lo editó por considerar que Rousseau deliberaba en este tema. Profundamente católico pero enemigo de los sacerdotes que justificaban la esclavitud de los indígenas y el sometimiento de los criollos.   Aquellos que ensalzan a Moreno como el más alto exponente del liberalismo olvidan que su defensa de la libertad estaba condicionada por los intereses superiores de la Nación y del primer gobierno que asumía la representación de los criollos. 
Cuando editorializó sobre la libertad de escribir, remarcó que se daría esa libertad pero siempre y cuando “no se oponga en modo alguno a las verdades santas de nuestra augusta religión y a las determinaciones del gobierno”.   La organización y edición de la Gaceta fue obra fundamental de Moreno, es realmente increíble la actividad desplegada en aquellos días convulsionados, su tarea como propagandista de la revolución es otra de las facetas del gobernante. La causa patriota necesitaba una voz que hiciera conocer los puntos de vistas de la Junta, el periódico que dirigió Moreno permitió que en las provincias se conocieran las medidas y opiniones del gobierno. Se publicaba dos veces a la semana y en algunas ocasiones aparecía un número extraordinario. Según cuenta su hermano Manuel, hasta su alejamiento del país, Mariano fue su exclusivo redactor.   Cuando en el mes de diciembre se dio a conocer el decreto que prohibía conceder empleos a los españoles, algunos criollos protestaron por la medida, que no alcanzaba a los que estuvieran empleados a esa fecha. Manuel Moreno opinaba que esta decisión estaba dirigida a terminar con la discriminación que existía hasta el momento, la que impedía a los criollos ocupar cargos de mayor responsabilidad, pero el decreto esta destinado a que los enemigos de la Junta se enquistaran en la administración pública para boicotear las medidas que propiciaban el cambio de sistema. A quienes criticaban a Mariano por su intransigencia, su hermano Manuel les contestaba:        
“Querer una revolución sin males es tan quimérico como una batalla sin desgracias, y así los culpables de las acaecidas en Buenos Aires, que por su fortuna han sido muy raras, son los promotores de la revolución misma”.

lunes, 26 de marzo de 2012

Liniers

Por Don Singulario


1° de enero de 1809: Proclama de Liniers
- Don Singulario, me intriga con ese libraco de letras enormes y por lo que leo de ojito se refiere a Liniers (lee)
“DON SANTIAGO LINIERS Y Bremond, Caballero de la Orden de San Juan, Comendador de Ares del Maestre en la Montesa, Xefe de Escuadra de la real Armeda, Virey, Gobernador y Capitan general Interino de las Provincias del Rio de la Plata, y sus Dependientes , Presidente de la real Audiencia Pretorial de Buenos-Ayres, Superintendente General; Subdelegado de Real Hacienda, Rentas de Tabaco y Naypes, del Ramo de Azogues y Minas, y Real Renta de Correos, y Comandante General del Apostadero de Marina, &c.
- Al cumplirse el 150° aniversario de la Revolución de Mayo se editó una recopilación facsimilar del material impreso entre 1809 y 1915. Así se presentaba en la proclama que dio a conocer frente al levantamiento de algunos miembros del Cabildo encabezados por Félix de Álzaga, conocido monopolista del puerto, junto con Mariano Moreno, Leyva y otros miembros. Lo acompañaba el gobernador de Montevideo, Elio. (La trascripción es fiel, incluso con letras antiguas como“f” por “s”, etc.)
“Por quanto el dia de ayer vi con el mayor dolor y sentimiento de mi corazon , que unos pocos infelices dirigidos por algunos espirtus inquietos y revoltosos, quisieron eftablecer la confusion y el desorden para traftornar los sagrados principios de nueftra conftitucion Monarquica, queriendo erigir una Junta subersiva , y enteramente opuefta a la autoridad Soberana de nuestro muy amado Rey y Señor D. Fernado VII, intentando implicar en efte perfido proyecto al pueblo de Buenos-Ayres, que ha dado tantas y tan repetidas pruebas de amor y fidelidad al Soberano: de un pueblo que se ha cubierto de inmortal gloria, defendiendo y conservando baxo mis ordenes eftos dominios de S. M.: de un pueblo cuyo delicado pundonor y sus acciones heroycas lo ponen a cubierto de semejante odiosa imputacion; y de un pueblo en fin, que apenas trascendió, que efta injuriosa nota se esparcia contra su reputacion y buen nombre, quedó cubierto de mayor dolor; pero que, algunos de sus valerosos Cuerpos Patrioticos para enxugar sus lagrimas, y hacer ver al Universo que sus laureles jamas podrá marchitarlos la malignidad, se presentaron en la Plaza, contienen a los facciosos, y se cubren de gloria, sosteniendo la autoridad Soberana del Señor Don Fernando VII, y la de sus Representantes, habiendo felizmente conseguido restituir a efta apreciabilisima Capital la tranquilidad y sosiego que ya miraba perdido, sin que para lograr efte bien se hubiera derramado ni una gota de sangre de un solo individuo. Por tanto, y atento tambien á que los que han intervenido en efte acontecimiento, eftoy intimamente persuadido, de que fueron sorprehendidos por uno ú otro espiritu mal intencionado y poco reflexivo, he venido a perdonarlos en nombre del Rey, como en efecto los perdono, sin perjuicio de las medidas que debe tomar efte Superior Gobierno, para que en lo sucesivo no se permitan iguales perniciosos exemplos, ordenandoles se dediquen con zelo á dar pruebas de su buena conducta y fidelidad al Soberano y á las autoridades constituidas que gobiernan en su Real nombre. Buenos-Ayres dos de Enero de 1809. = Santiago Liniers»
- Yo había leído que la bronca de Javier Elio contra el francés era una carta que le enviara a Napoleón ensalzando su patriotismo galo en desmedro de Fernando VII. Lo que me asombra por lo que Ud. dice, es la presencia de Moreno en el alzamiento
- Es verdad que en nuestra historia falsificada, –primordialmente por el fundador de un prestigioso diario que al decir de algunos lo creó para guardarse las espaldas de la historia–, aparece esa carta traducida, pero que cotejada en el Archivo de Indias y en Quai D’Orsay don Jacques Liniers se dirigió con exquisito estilo diplomático a Bonaparte recordando su orgullo de ser francés y también por pertenecer al servicio de España.
Por lo otro, hay que ubicarse en la época y los acontecimientos que no sólo ocurrían aquí sino en Europa, con la presencia de Napoleón en España, y la constitución de juntas de gobierno rebeldes a la monarquía. La de Cádiz fue paradigmática y muchos americanos entendían que sería la forma de liberarse del absolutismo imperante en las colonias. Elio en Montevideo representaba a los liberales en contra del absolutismo monárquico.
-Cada vez que nos metemos en los prolegómenos de la Revolución de Mayo, más barullo se me hace. No comprendo como don Mariano podía coincidir con Elio y Álzaga en contra de un líder popular como era Liniers.
-Tantas adulteraciones se convierten en verdades de peso que resulta complicado intentar clarificarlas, incluso por la destrucción premeditada de documentos. Una posible interpretación es que el apoyo popular del Virrey –proveniente de su accionar frente a los piratas invasores– se fue transformando en fuente de privilegios para la casta militar que lo apoyaba y que contaba con Saavedra como su líder carismático. Los comerciantes españoles que antaño gozaban de privilegios consideraban a Liniers como proclive a limitarlos. Y los jóvenes patriotas aprovechaban la bolada para meter baza en un ámbito cerrado.


-. Me está queriendo decir que ese alzamiento no es tan…, tan como lo pinta la historia de héroes y villanos…
-Como en toda política –prehistórica, antigua, moderna o contemporánea– se dirimen proyectos o intereses de poder, en la que los hombres actúan en consecuencia. Incluso lo que en un momento es bueno o conveniente en otro puede ser malo o perjudicial.
Álzaga, Liniers, Moreno, Saavedra y otros en 1809 no eran los mismos que en 1810. Aunque sus pertenencias los ubicaban claramente en sus ámbitos, no eran lo mismo frente a la coyuntura. Los patriotas Saavedra y Moreno eran revolucionarios diferenciados por sus actitudes, desde el sosiego hasta el frenesí. Mientras el francés y el español con sus acompañantes pretendían la continuidad europea en la colonia, con sus más y sus menos.
-Es interesante esa mirada, ni los héroes son de bronce ni los villanos son de barro. Me acuerdo haber leído que alguna de las causas del Cabildo contra Liniers eran el casamiento de su hija que no había sido consultado y la pretensión de nombrar a Bernardino Rivadavia como Alférez Real.
-Una ley de Indias determinaba específicamente respecto a los virreyes que cualquier modificación en el ámbito familiar debía ser considerado por los cabildos. En cuanto a Rivadavia, enemigo declarado de los revolucionarios que pretendían la autonomía de todo yugo colonial había encolerizado a Moreno. Y no sin razón, conocía bien el pelaje de quién luego menoscabaría a San Martín negándole la asistencia en su cruzada libertadora.
-Sin embargo el general, historiador y periodista –don Bartolo– lo aclamó como “el más grande hombre civil de la tierra de los argentinos”. Un poco mucho ¿no?
-Por eso es que estamos convencido que es necesario revisar desde el principio nuestra bibliografía histórica con el aporte no sólo de los historiadores académicos, sino desde otras distintas áreas del pensamiento. Vale la pena esta acotación que realizó Älvaro Abós en una reseña sobre la vida de Liniers y La Perichona que le acompañó sentimentalmente en parte importante de su vida:
«Ana Périchon fue desterrada cuando se hizo evidente que espiaba para los ingleses, y debió instalarse en Río de Janeiro. Enrique Molina, que al no ser historiador sino novelista está en buenas condiciones para atrapar la esquiva verdad, se pregunta: "¿Temió Liniers perder su cargo con aquella aventura o demasiado seguro de sí... tuvo miedo de pronto? Jamás lo sabremos"»